Identifica los síndromes del emprendedor

Existen ciertas actitudes que son favorables en el emprendimiento, pero también hay otras que nos conducen a cumplir con ciertos patrones inadecuados. Hoy te contaré sobre los síndromes del emprendedor.

Si bien es cierto que en cada emprendimiento podemos toparnos con ciertos retos u obstáculos externos. Por ejemplo, dificultades para posicionar el negocio en el mercado o fallas para identificar a tu cliente ideal.

Sin embargo, existen otros tipos de obstáculos que proceden del interior, y no siempre reparamos en ellos. Vienen condicionados por nuestras inseguridades, por la incertidumbre y por el constante miedo al rechazo. 

Conoce los principales síndromes del emprendedor

¿Qué son los síndromes del emprendedor? Se trata de un patrón de comportamiento o actitudes que los empresarios pueden generar frente a ciertos temas asociados con su negocio.

Todo esto ocurre desde la inconsciencia, y aunque en la mayoría de los casos causan aspectos negativos, las personas no son capaces de identificarlos como un problema.

Anteriormente compartí las características del emprendedor. Si bien hay aspectos positivos que debemos identificar y fortalecer para tener un mejor desempeño profesional, también ocurre de manera contraria.

Por lo tanto, voy a mostrarte a continuación cuáles son los síndromes del emprendedor más comunes. 

1. Nunca/Siempre lo hicimos así

Desde nuestra infancia somos capaces de adoptar conductas que consideramos correctas porque nuestros familiares cercanos también las realizaban. 

Debido a esta realidad, es posible realizar alguna acción que resulte común para nosotros y que para los demás sea poco apropiada. Si bien algunas conductas aprendidas pueden pasar desapercibidas, otras son evidentes.

Ejemplo sobre este síndrome del emprendedor.

Para que entiendas esto con mayor facilidad, te mostraré el siguiente ejemplo. Se realizó un popular experimento con monos, el cual consistió en tener cinco monos en una habitación.

En la habitación con los monos se incorporó una escalera en la cual fueron dejados algunos plátanos (en la cima). 

Naturalmente, los monos pretendían subir la escalera para alcanzar el alimento. Por lo que cada vez que un mono intentaba subir los investigadores rociaron al resto de los primates con agua fría. 

Con el tiempo los monos empezaron a reprimir a cualquier otro mono que intentara subir a buscar los plátanos. Por lo que fueron incorporándose nuevos monos a este grupo inicial. 

¿Qué sucedió? Los nuevos monos intentaron subir a buscar los plátanos y recibieron una reprimenda de parte de los demás monos. Luego fueron incorporados nuevos monos y la situación se repitió.

¿Qué nos muestra este ejemplo? Que muchos monos se basaron en la repetición e incluso cuando no hubo una situación directa asociada a su experiencia que les generara esa acción, se adaptaron a lo «normal» de su entorno y siguieron con las conductas de los primeros monos. 

Es un valioso ejemplo para reflexionar. Porque muchos de nuestros miedos o actitudes que nos limitan nos acompañan desde siempre. Pero si las analizamos notamos que no hay un fundamento basado en nuestra experiencia que les justifique. 

Si quieres ser una mujer emprendedora y exitosa debes estar en un constante descubrimiento personal. Analízate y determina si lo que haces tiene una razón real, asociada contigo, o si estás repitiendo lo que los demás te mostraron que era normal.

2. Síndrome del emprendedor enamorado

Es importante que creas en tu negocio, de hecho forma parte de emprender desde tu esencia. Porque, tu emprendimiento es una importante parte de ti mismo, procede de tu creatividad y de tu proyección profesional. 

Sin embargo, el amor por tu negocio debe ser positivo y siempre en un rango apropiado. El síndrome del emprendedor enamorado conduce a los emprendedores a realizar acciones arriesgadas motivadas por la idealización.

Si bien el entusiasmo alimenta la motivación y son vitales en cualquier emprendimiento, debe conformarse en un ambiente de realismo. Es una cuestión de equilibrio.

Puede que algunas situaciones requieran tomar ciertos riesgos, pero es importante que sean manejados de una manera profesional y objetiva

Uno de los puntos más resaltantes que debes reconocer sobre el síndrome del emprendedor enamorado es que muchas veces refleja una carencia personal. 

Por ejemplo, la dependencia al trabajo, el perfeccionismo o la intención de estar lejos de situaciones personales que nos causan estrés. 

Debes tener presente que el amor hacia los proyectos profesionales deben estar basados en un sano equilibrio.

3. Síndrome del voluntarismo excesivo

Los emprendedores con el síndrome del voluntarismo excesivo suelen concentrar mucho sus energías en decretar buena suerte o éxito.

Si bien es cierto que la ley de la atracción nos permite obtener aquello que proyectamos, el éxito no depende exclusivamente de esto.

Incluso si conoces y aplicas los principios de la psicología positiva, el Mindfulness o sencillamente intentas incrementar tu autoestima, todos estos factores te beneficiarán siempre y cuando vengan en conjunto con una gran dosis de esfuerzo.

El emprendimiento no siempre supone un camino fácil, por lo general requiere de ingenio y de mucha valentía. 

Por lo que los esfuerzos deben ser constantes y siempre orientados a cumplir con las metas de forma progresiva.

Mantener una actitud positiva es importante, de hecho te ayudará a incrementar o mantener tu motivación. 

Sin embargo, es importante que lo complementes con tu trabajo. Muchos empresarios exitosos que hoy en día están en la cima, iniciaron sus proyectos con una idea.

Pero la idea germinó, tomó forma y en función del esfuerzo lograron avanzar en un camino de constantes pruebas. ¡Tú también puedes lograrlo! 

4. Síndrome de Peter Pan

Es uno de los síndromes de emprendedor más comunes. Por lo que es importante que lo identifiques y que puedas evitarlo. 

¿Reconoces a Peter Pan? Un personaje característico por negarse a crecer, con el tiempo este personaje de dibujos animados comenzó a ser un punto de referencia.

En el ámbito profesional, el Síndrome de Peter Pan supone conformarse con lo que se tiene y no esforzarse por crecer o conseguir metas más ambiciosas. 

Si valoras las características de una persona emprendedora identificarás a la iniciativa. Los emprendedores por lo general no están conformes, sino que buscan nuevos retos.

Sin embargo, factores como la inseguridad o la falta de autoestima pueden limitar. Para concluir te invito a analizar sobre tu perfil como emprendedora, ¿estás conforme con la manera en la que estás manejando las cosas? 

Recuerda que siempre podemos evolucionar y trabajar en una mejora constante a nivel profesional y en todos los ámbitos.

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Judith Maduro
Ayudó a coaches, terapeutas y consultores a conectar con su esencia y descubrir el líder que habita en ellos para emprender desde cero y construir un negocio sólido y rentable.

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