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El maltrato psicológico en hombres con frecuencia pasa desapercibido. Es una realidad de la cual da la impresión que no interesa hablar y hemos decidido, mejor, pensar que el HOMBRE MALTRATADO no existe: su comportamiento y debilidad se califica como que es un «calzonazos» o un masoquista.

La mayoría de los hombres maltratados hacen del silencio y la vergüenza sus compañeros de viaje, puesto que desde pequeños, crecen bajo la influencia de la sociedad y del entorno familiar, en el que llorar, demostrar sus emociones y sentimientos es mostrar debilidad.

¡Un hombre debe ser fuerte y aguantar!

Hace 6 años tuve mi primer caso de un hombre maltratado:

Matías, 42 años, empresario, llevaba 18 años casado y me contó que, desde el inicio de la relación, su mujer le comenzó a poner ciertos límites, le desvalorizaba siempre, diciendo que “no servía para nada», le hacía elegir entre su entorno familiar/amigos o ella, hasta el punto de que se aisló.

Perdió su identidad, en la relación su opinión no valía para nada y todo lo aceptaba, puesto que después de nacer su hijo, por cualquier discusión ella le amenazaba con marcharse y él no tendría derecho de verlos.

Le intimidaba hasta el punto de él creer que si ella le dejaba, nadie más le iba a querer. Esto le hacía sentirse obligado a hacer lo que su mujer ordenaba, porque aunque las leyes han cambiado, tenía miedo de perder la custodia de su hijo.

Matías se sentía sobre cargado de tanta responsabilidad, no tenía tiempo para el ocio, todo lo que hacía era trabajar y cuando llegaba a la casa, seguir trabajando.

Por motivos de trabajo, tenía que viajar mucho, y cuando estaba en casa no tenía descanso. Su mujer le recriminaba por no hacer nada y de hacerlo nunca, estaba satisfecha:  él era un «bueno para nada».

Su mujer estaba siempre a la defensiva y le hacía sentir culpable de todo lo que sucedía. Controlaba todo, con un interés inocente, con el único objetivo de sacar la máxima información para luego utilizarla en su contra.

Desencadenando un chantaje emocional en el que Matías se sentía acorralado, las pocas veces que estaban en compañía de alguna otra mujer, sin importar que fuera familia o amistad, le recriminaba siempre que era más simpático y cariñoso con ellas… O «ya no me quieres», «has cambiado tus atenciones conmigo».

Llegó un momento en  que Matías se justificaba siempre y aceptaba todo, puesto que no le apetecía discutir más.

Esta situación le desesperaba, cayó en una depresión, sufría insomnio, se sentía confundido y lleno de dudas constantemente.

La culpabilidad y la vergüenza no le dejaban tomar una decisión….

Decidió callar y estar a las órdenes de su mujer por el bien de una familia que, con el tiempo, se dio cuenta que no existió.

Después de escuchar testimonios como los de Matías, de mujeres y el mío propio, llego a la conclusión de que el maltrato psicológico hacia los hombres no se diferencia en nada del de la mujer.

Lo que pasa es que un hombre es muy difícil que hable de ello.

A pesar de que estamos viviendo tiempos modernos, en ciertos temas aún tenemos nuestros tabúes y perjuicios; como te comentaba antes, “el hombre debe ser fuerte y superior a la mujer»,  “el hombre es el que lleva los pantalones».

Como hombre, piensas que si hablas nadie te va a creer, tu pareja te dejará y si tienen hijos, podrías perder hasta la custodia.

El maltrato psicológico es difícil de detectar, puesto que tu agresora manipula cada situación de manera sutil y sin darte cuenta, crees que su comportamiento hacia ti te lo mereces y que todo lo que está pasando en la relación es normal.

¿Por qué el hombre se silencia?

  1. Por miedo a hacer el ridículo. Nuestra sociedad le pide a un hombre fortaleza, dinero y producción. Sería una vergüenza reconocer y aceptar que es víctima del maltrato psicológico.
  2. El hablar, mostrarse débil ante la situación le genera sentimientos de humillación.
  3. Creencias en torno al maltrato, tales como: «yo no la entiendo», «le hago enfadar siempre», «me lo merezco», «soy un inútil», etcétera.
  4. El hombre tiene la esperanza de que todo va a cambiar, es cuestión de tiempo.

¿Que se te cruza por la cabeza después de lo que has leído?

Si sufres malos tratos o conoces a alguien que lo esté sufriendo NO DUDES en pedir ayuda…

Te quiero y puedo ayudar. Si aún no te sientes con fuerzas para dar el primer paso, te invito a leer mi libro ROMPE TUS CADENAS EMOCIONALES Y LIBERATE en el que encontrarás las herramientas y técnicas necesarias para dar el primer paso y liberarte.

Con amor,

Judith Maduro

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