Vivimos tan sumidos en la culpa y nos esforzamos tanto por quitárnosla de encima (generalmente a costa de echarla sobre hombros ajenos) que dejamos a un lado la responsabilidad, cualquier responsabilidad que sí es nuestra y deberíamos asumir. 


Todo lo que no va bien en nuestra vida tiene su raíz en los demás: nuestros padres, nuestras parejas, nuestro entorno, el gobierno, la política, el tiempo, la mala suerte… 


Nos pasamos la vida echando balones fuera. 


No somos conscientes de la renuncia que supone. Si tú no tienes control sobre lo que pasa en tu vida, no tienes ninguna responsabilidad tampoco, así que no hay forma de que tengas culpa. 


Genial. 


¿De quién es la responsabilidad?


Pero dime: ¿te has parado a pensar de quién es la responsabilidad entonces?


Tu vida te ha sido dada a ti. A nadie más. No hay un solo aspecto de tu vida que no sea absolutamente tuyo y/o que no tenga que ver contigo. 


Es evidente, puesto que se trata de TU vida. Tuya. De ti. De nadie más. 


Vivimos en un mundo muy loco, cierto, pero ¿tú también estás loco? ¿De verdad crees que el Universo, la Naturaleza, la Vida, Dios o como lo quieras llamar lo están? 


¿Crees que las cosas pasan y se dan sin ton ni son en un Universo que, por lo demás, está perfectamente orquestado, conectado, sincronizado y equilibrado hasta el último átomo?


¿O somos la excepción, la única?


A ver si consigo hacértelo ver. 


Tu vida es tuya. De hecho, tu vida no puede ser más que tuya. Lo que pasa en tu vida solo tiene que ver contigo, incluso si está pasando a la vez en otras vidas, porque la forma en que tú lo ves, lo experimentas, lo interpretas y lo vives solo te pasa a ti. Nadie más es como tú, ve como tú, vive como tú. Nadie. 


Y, sin embargo, ¿crees que nada o casi nada de lo que pasa en tu vida es tu responsabilidad? 


¿Dónde está el problema?


¿Eres capaz de darte cuenta de que lo que pasa en tu vida no pasaría si tú no estuvieras ahí?


Como dice un hombre muy sabio: ¿no te das cuenta de que siempre que hay un problema tú estás presente? 


Entonces… ¿con quién tiene que ver, sino contigo?

 
Tu vida toda y todo lo que pasa en ella, todo, es tu responsabilidad. No tu culpa, pero sí tu responsabilidad. 


Hace falta que tú estés presente para que pase; sin ti no pasaría como está pasando. ¿Puedes de verdad creer y decir que no tiene nada que ver contigo?


¿Te crees en serio que culpando a los demás solucionas algo? ¿Has conseguido hacerlo alguna vez?


Culpar a los demás es un recurso infantil para soslayar la culpa. Pero vivir evitando la culpa te lleva a la irresponsabilidad más absoluta, absurda y peligrosa. 


Míralo de otra forma: si lo que pasa en tu vida es tu responsabilidad (y de nadie más, insisto), eso te da a ti todo el poder sobre tu realidad. 


Tú (y solo tú) creas tu realidad


Un inciso pseudocientífico: la psicología, la psiquiatría, la física cuántica, la neurología… muchas disciplinas dejan claro que somos los que creamos nuestra realidad, cada uno la suya. 


Eso no significa que sepamos cómo lo hacemos y que la creemos tal cual es o la vemos a conciencia, ni mucho menos. Pero sí significa que, de no estar nosotros, esa realidad no existiría. Podría existir otra con muchas cosas en común, pero esa, exactamente esa, no. Nunca. 


Es necesario que tú estés para que tu realidad se dé y se manifieste. 


Y justamente reconocer eso y aceptar esa responsabilidad te hace, por primera vez, poderoso y el verdadero protagonista de tu vida. 


Cada vez que culpas a alguien por lo que pasa estás renunciando a tu poder. A favor de nada ni nadie, porque es solo un juego mental tuyo, lo veas o no. 


Tú crees que tu pareja tiene el poder de cambiar tu vida, de hundirte o elevarte a los cielos. Pero no es verdad. De hecho, nunca lo hace: tú decides pensar que lo hace para eludir, una vez más, toda responsabilidad sobre ti y tu vida. 


Pero si yo quiero saber por qué no eres feliz, lo normal es que te lo pregunte a ti, no a tu pareja, ¿no?


¿Lo ves? ¿Quién va a responder por ti si no lo haces tú?


Por lo tanto, ¿de quién es la responsabilidad?


Olvídate por un momento de todos los magníficos argumentos, incluso de todas las pruebas que tienes -no lo dudo- para demostrar que la culpa es siempre de otros


Quédate conmigo y contigo. Repito la pregunta: ¿quién responde por ti? ¿de quién es la responsabilidad?


¿Quién tiene el poder?


Ser responsable no te hace culpable, pero sí poderoso. No porque no lo hayas sido siempre sino porque has renunciado a tu poder en aras de una falsa tranquilidad, la de no ser culpable. 


Cuando asumes que eres responsable y lo aceptas, en ese mismo momento también te das cuenta de que no eres culpable de nada. Responsable de todo y culpable de nada. 


Es un punto de vista radicalmente distinto por el que, por fin, eres capaz de empezar a asumir el poder que se te ha dado: el control sobre tu vida. 


Entonces meter la pata, hacer las cosas mal, incluso cuando dañas a los demás, pasas a verlo de otra forma. 


No estamos aquí para no meter la pata. Es parte de la vida y también depende de ti que eso sea un trauma o solo una experiencia más. 


¿Te equivocas? Es tan fácil como reconocerlo y seguir adelante. Deja de preocuparte por reconocerlo, porque aceptas que pasa (nos pasa a todos) y no esperas aceptación. Te basta con la tuya. 


Fíjate: si lo que va mal en tu vida depende solo de ti, tiene arreglo; si depende de todos los demás a quienes estés dispuesto a culpar, podrás quitarte la culpa de encima, pero seguirás siendo una persona desgraciada. Es así de fácil. 


Ahí lo dejo. Si quieres, darle vueltas al asunto, intenta salir de tu zona de confort y ver las cosas desde otro ángulo, aunque solo sea para probar. 


Sí te digo que la gente que asume su responsabilidad descubre un mundo nuevo y mejor


Te lo garantizo.

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