La autofobia o eremofobia, mejor conocida como miedo a la soledad, son consideradas como miedos situacionales ya que no se tiene miedo a un objeto en específico, como a las serpientes, ratones o arañas. En ese caso el miedo es a una situación o lugar en específico como miedo a la oscuridad, a las alturas y en este caso miedo a estar solo.

Autofobia vs Emerofobia

La autofobia se diferencia de la eremofobia en que además del miedo a estar solo en un lugar específico, es tener miedo a estar solo consigo mismo, es miedo a ser ignorado, por eso es también un trastorno de ansiedad severa.

Estos son miedos reales, que al igual que otras fobias, causan mucho estrés, ansiedad, depresión y en ocasiones ataques de pánico.

Muchas personas consideran este tipo de fobias, irracionales o tontas, pero son más comunes de lo que crees.

Si investigamos un poco en la historia de la humanidad, nos damos cuenta que desde que el hombre comenzó a vivir en grupos para ayudarse, para cazar y para protegerse de depredadores, siempre hemos estado acompañados.

De allí proviene esa necesidad de compañía, para la protección y la ayuda en las labores cotidianas.

Y el humano no es el único que necesita sentirse acompañado, ya que este comportamiento lo vemos también en muchos otros animales, que incluso pueden morir de depresión al estar solos o aislados de su manada.

En la actualidad, esta fobia a la soledad en los humanos se puede producir de diferentes maneras, la más común es en situaciones de aislamiento extremo. Un excelente ejemplo de esto es la película “E náufrago”, donde el protagonista se inventa un personaje con su balón de voleibol, al que le pone de nombre “Wilson” para poder lidiar con su soledad extrema.

Pero si tú no te encuentras en este tipo de aislamiento, la fobia a estar solo también te podría afectar, pero el origen es distinto.

Entonces surge la pregunta:

¿Por qué le tengo miedo a la soledad?


Para responder esto debes conocer los miedos más recónditos de tu memoria.
El miedo a estar solo puede estar presente en ciertos momentos de tu vida o solo bajo algunas situaciones, sin embargo, por más cortos que sean los momentos de fobia, pueden producir efectos fisiológicos, como malestar, insomnio, ataques de pánico y ansiedad. 

Por eso es de gran importancia determinar las posibles causas de la fobia a la soledad para poder superarla.

Posibles causas del miedo a la soledad

1.    Traumas de infancia: existen muchas situaciones en la infancia que nos siguen afectando el resto de nuestras vidas y que a pesar del tiempo siguen marcando y moldeando nuestro carácter y sí, también generan traumas. El miedo a la soledad en la adultez pudo haber sido provocado por situaciones como:

Abandono de los padres o adultos mayores: los niños desentendidos, ignorados o abandonados literalmente crean adultos con traumas, con esa necesidad de acompañamiento, de sentirse amados y comprendidos. Además genera una dependencia y miedo excesivo a que las personas a su alrededor los abandonen.

Bullying escolar: el bullying aísla a las personas, nos hace sentir que realmente tenemos un defecto y por lo tanto crea esa sensación de soledad que nos sigue afectando de adultos.

Exceso de atención: Esto también provoca fobia a la soledad ya que la atención excesiva, los mimos y no tener límites de niños, hacen que los adultos tengan traumas, ansiedad, desesperación y pánico.

2.    Problemas físicos o enfermedades: diversas condiciones físicas pueden generar muchísima ansiedad y dependencia, como estar en silla de ruedas, ser mudo, sordo, ciego, tener dificultades con el habla, problemas motrices, o enfermedades como epilepsia, diabetes, hipertensión, entre otros. Por lo tanto, esta inseguridad crea ansiedad y la situación de estar solo o ser ignorado genera ataques de pánico porque estas personas creen que su vida y bienestar están en constante peligro.

3.    Problemas psicológicos: Como esquizofrenia, trastorno de bipolaridad, alucinaciones recurrentes, ya que al igual que los problemas físicos, crean esas dependencia hacia otras personas y la necesidad recurrente de sentirse acompañado.  

4.    Eventos traumáticos: situaciones como robos, eventos de violencia, secuestros, violaciones, amenazas, además de generar miedo hacia el evento como tal, generan miedo de estar solo.

¿Cómo identificar los síntomas de la autofobia o eremofobia?

Los síntomas pueden variar de acuerdo a las causas y la intensidad de estas. De manera general, se manifiesta con ataques de ansiedad y de pánico, además produce sudoración, dificultad para respirar, dilatación de la pupila, temblores espontáneos, sensación de desmayo, hormigueo por todo el cuerpo, escalofríos, disminución de la presión arterial, bajas de azúcar en la sangre y aumento del ritmo cardiaco.

Las personas que sufren estos trastornos, sienten que están próximos a un peligro mortal y cuando el evento de pánico pasa, sienten una profunda depresión así como apego físico y emocional con las personas cercanas.

Estas crisis pueden provocar en las personas una total inmovilidad, ya que no se sienten seguros para ir a trabajar, para moverse y ni siquiera para ser autosuficientes, ya que eventos cotidianos como preparar la comida pueden ser un foco de ansiedad por pensar que pueden quemarse, romper algo o incluso provocar un incendio. Esto imposibilita la realización de actividades simples y cotidianas.

Este tipo de fobia es más común en mujeres, ya que los condicionamientos sociales como sentirse “indefensa”, el estereotipo de que las mujeres son “el sexo débil”, la inseguridad en las calles y el machismo, generan muchísima ansiedad.

Además, las mujeres están en una constante lucha por pertenecer, por ser aceptadas y  por tener igualdad de género, por lo tanto un aislamiento de la sociedad o ser ignoradas genera este tipo de miedos a la soledad.

Por otro lado, las hormonas y el embarazo crean ciertos traumas. Uno de los más frecuentes es el miedo de las madres a quedarse solas con sus bebés recién nacidos, ya tienen la sensación de no cuidarlos bien, de qué puede pasarles algo o que no sabrían qué hacer si algo malo ocurre.

En general estos tipos de situaciones, vienen acompañados de depresión y mucha ansiedad.

¿Cómo superar el miedo a la soledad?

Lamentablemente no existen tratamientos para evitar sentir pánico a la soledad, sin embargo, existen algunos tratamientos para la ansiedad que pueden ser utilizados, si quieres conocer las dosis exactas es mejor visitar al médico, ya que cada cuerpo es diferente.

Probablemente tu caso no sea tan crónico como los que describimos al principio, pero si ocasionalmente tienes ataques de pánico o sientes miedo a la soledad, poner en práctica los siguientes consejos te ayudará a sentirte mejor:

1.    Escuchar música, esto te ayudará a relajarte y bajará tus niveles de ansiedad.
2.    Hacer pequeñas tareas en corto tiempo e ir aumentando poco a poco el número de tareas, la importancia y el tiempo de realización, sin forzarte, todo a tu ritmo.
3.    Encender la televisión o la radio para escuchar ruido y no sentirse solo.
4.   Dibujar, pintar o crear, una de las terapias más entretenidas e interesantes es pintar mandalas, eso ayuda a relajarte y a concentrarte.

Finalmente, es importante resaltar que cuando una persona se siente sola no necesariamente tiene autofobia o eremofobia, ya que estos diagnósticos son en situaciones más extremas. Además esta condición debe tratarse como un miedo real, al igual que otras fobias, requiere la atención de un profesional.

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